DINHO, EL EXCLUIDO
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?

Por Samuel Navas / @sam_navas
Para FOX Deportes
Justo cuando más se cree que algo cambió, el sujeto en percepción llega y regresa la historia. Pensé por unos cuantos días que Luis Suárez logró controlar su ímpetu de buscar la grama para dedicarse a buscar las redes con la pelota, le creí que había aprendido, me equivoqué.
En el duelo del Liverpool en Anfield frente al West Bromwich le significó un duro revés al cuadro rojo que vio frustrado su deseo por mantener el paso a las posiciones europeas. Lo frustrante de la derrota es que Liverpool tuvo oportunidades, entre ellas un penal errado con justicia tras una supuesta falta sobre Luis Suárez que durante todo el juego se lanzó de bruces, al menos, cuatro veces.
Bipolaridad
He visto partidos de Liverpool donde Luis Suárez es el motor y generador de juego ofensivo de grandes proezas. Sorteando patadas y agarrones sin dejar que nadie le quite el balón y menos que le interrumpa el camino al gol. Frente a Bromwich, el uruguayo no solo falló oportunidades cercanas al marco visitante, se dio el lujo de lanzarse al pasto cuantas veces pudo para conseguir un penal.
No señalo las faltas que recibió en otros espacios del campo, porque sí recibió zancadillas y golpes en su trote al gol, me refiero a las jugadas de área, donde según las capacidades del charrúa, siento que sería más fácil para él entrar por el gol a fingir una falta y que se marque penal.
En la opinión que tengo, no fue Steven Gerrard el que falló el penal frente a Foster, fue el fútbol el que negó el gol a Liverpool. Luis Suárez no lució fino, ni acertado. Se dedicó a pedir amarillas en lugar de ser esa flecha devastadora a la que nos había acostumbrado en las últimas semanas.
¿Qué pasaría?
Yo comienzo a pensar que ‘Lucho’, mentalmente, cambia su disco de comportamiento con el pasar de los minutos. Cuando un partido inicia limpio, en la continuidad del juego toma confianza y busca el marco con hambre de gol, pero cuando el partido se pone áspero y recibe muchas faltas entonces se dedica a provocar las jugadas a balón parado, algo que no es justo para su nivel de juego, pues tiene grandes capacidades para ser el goleador que aún referimos al ver su imagen.
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