DINHO, EL EXCLUIDO
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?

Por Juan Carlos Agüero / @juankaguerom
Para FOX Deportes
Respeto la premisa de que ningún jugador puede estar por encima de un club, pero que difícil aceptarlo como una regla universal cuando se tienen futbolistas que son parte de la historia misma de un equipo, de esos artífices de la grandeza a los que solemos llamar ídolos.
Juan Román Riquelme es uno de esos jugadores que forman parte de la historia y grandeza de Boca Juniors, de sus pies nacieron bellas poesías que convirtieron al equipo xeneize en envidia mundial, junto a Maradona y Palermo forma parte de una trilogía divina a la que todo se le perdona.
Boca no es Riquelme pero Riquelme si es Boca, por eso no importa las exigencias económicas o las diferencias que haya tenido con Falcioni, tampoco el que haya dicho sentirse vacío o que ahora pida un contrato hasta el 2015 para regresar, la gente lo perdona y le espera, como un padre con su hijo no hay daño tan grande que pueda borrar ese amor entre el diez y la camisa que se hizo grande desde el barrio de La Boca.
Un bostero más
Como no perdonar a aquel que al anunciar su adiós declaró “Nací bostero y voy a morir bostero”, como olvidar los paseos que le daba a River Plate, las grandes asistencias en las noches coperas o su rostro con las manos en las orejas como queriendo escuchar la explosión que provocaba en la garganta de los suyos cada vez que con su bendecido pie anotaba algún gol de antología, como odiar al que sin decir una palabra humillaba al rival con la pelota pegada al pie como el diez más excelso, siempre derrochando lujo y exquisitez.
Es cierto que Riquelme jugó al fútbol siempre con una velocidad distinta y un rostro inexpresivo que llevó a muchos a decirle pecho frío pero siempre respetó el fútbol y su esencia por lo que no es de extrañar que hoy una afición lo pida a gritos, para que forme yunta con Carlos Bianchi y los devuelva a los viejos tiempos en los que eran los reyes de América y respetados en el mundo entero, claro está Román ahora tiene 34 años y seis meses de solo ver los juegos por la TV.
Es cierto que he escrito muchas cosas buenas de Riquelme y que he obviado las cosas que se dicen sobre como él puede romper un camerino, omití la parte en la que hablo sobre como puede poner a todos contra presidente y técnico cuando se le antoje pero lo hago asumiendo que Angelici ya lo perdonó y por eso se sentaron a negociar su regreso junto al virrey Bianchi, porque en Boca ya no importan los códigos ni las faltas solo el complacer al hincha y para eso necesitan estén juntos dos ídolos de su historia.
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