DINHO, EL EXCLUIDO
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?

Por Alejandro Figueroa / @alexfigueroa_13
Para FOX Deportes
Fulminado. La cara clavada en la lona. Inmóvil. Su esposa estalló en llanto y quiso ir con él. No la dejaron. El promotor Bob Arum trataba de consolarla. Los médicos subieron pronto a reanimar a Manny Pacquiao, lo voltearon, tenía la mirada perdida…
¿La brillante carrera de Pacquiao está en descenso? Eso aparenta. El reciente revés lo confirma. Y es normal en todo atleta de alto rendimiento.
Juan Manuel ‘Dinamita’ Márquez le apuntó su segunda derrota consecutiva a un púgil que en sus choques recientes había sembrado dudas.
Manny, que llegó a la cumbre como golpeador implacable, no ha ganado por KO desde 1999. En lo alto de la cima, el filipino que asombró al mundo mostró ser como cualquier mortal. Fama y fortuna a granel, suficiente para marear a quien sea.
“(Manny) vive una vida licenciosa, juega mucho en los casinos, bebe y anda por todos lados… ya no tiene hambre”, reveló José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), antes del choque de Pacquiao con Timothy Bradley.
Agregó, sin especificar, que después del sueño decidió renunciar a sus vicios. Aún era el indiscutible número uno del mundo.
Varios excampeones mundiales han admitido haber notado, en su mejor momento, algo que les decía que era momento de irse…. Pero con plata y fama, siguieron de frente. ‘Pacman’ hizo lo mismo.
En noviembre de 2011 ganó a Márquez en su tercer choque. Ni él creyó la victoria que le dieron los jueces. A mitad de 2012, sucumbió por puntos ante Bradley. Luego aceptó el choque con el mexicano. Necesitaba resanar su credibilidad.
Amargo fin de año…
Diciembre de 2012. ‘Dinamita’ Márquez lo fulminó y puso una gran sombra de duda en la otrora brillante carrera del filipino.
“¡No, no, no!”, vociferó la esposa de Manny en cuanto el púgil se derrumbó tras ser conectado por Juan Manuel.
Arum se puso blanco. Como pudo trató de calmarla y veía con incredulidad que el filipino no se movía.
¿Es la hora del retiro o el revés sólo significa replantear la carrera?
Luego de ser llevado a su esquina, Pacquiao se sentó en el banco, se limpió la nariz y estuvo con mirada ausente mientras le quitaban los guantes. Espera volver a pelear con Márquez. Después se fue al hospital para un estudio de precaución.
“Ya es suficiente. Si de mí dependiera, haría que se retire”, dijo Dionisia, madre de Manny, a la prensa filipina.
¿Se irá Pacquiao? No. Si hay alguien necio es un excampeón del mundo. El orgullo herido lo hace volver a tratar de ser lo que fue.
Entonces recuerdo unas palabras del gran excampeón mundial Rubén ‘Púas’ Olivares: “Uno no deja al boxeo… el boxeo lo deja a uno”.
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