DINHO, EL EXCLUIDO
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?

Por Alejandro Figueroa / @alexfigueroa_13
Para FOX Deportes
“Vení y mirá… esto es lindo”, y apuntaba con el índice a los fans que lo ovacionaban y al puñado de casas que se alcanzaban a ver a los lejos. “La gente hace que uno se sienta en casa y así se juega mejor”, me decía el argentino Antonio Mohamed.
Cabello corto y pintado de colores. Brillantes en las orejas. Uniforme sudado. Zapatos con las agujetas sueltas. Era agosto de 1996 y ‘El Turco’ era el alma de Toros Neza, en el popular barrio de Nezahualcóyotl, al oriente de la Ciudad de México, donde la pobreza y el crecimiento desmedido aún son maquillados por los gobiernos locales.
Mohamed se sentaba a mitad de la cancha y desde ahí se dejaba entrevistar. Yo era estudiante de periodismo en la UNAM. Al final de las charlas, el ‘Turco’ me entrevistaba a mí. Le interesaba lo relacionado a los medios de comunicación.
“¿Dejan mucho para estudiar? ¿son pesadas las materias? ¿en cuánto tiempo te gradúas?”, me preguntaba.
“Cuando la saques, guárdame una copia de la entrevista”, me decía siempre. Lo publiqué en el ‘Esto’, diario deportivo donde, como estudiante, aprovechaban mis entrevistas y crónicas. No había sueldo.
En Neza, Tony era un rey. Idolatrado. Y el argentino les respondió como el símbolo de un inolvidable equipo que le peleó cara a cara a todos en el fútbol mexicano, les dio un subcampeonato y el aprecio y respeto generalizado.
Un día Mohamed se fue. Pero en las calles de Neza, el carismático ‘Turco’ y el grupo de jugadores que lideró siguen como buen recuerdo.
Otra vida…
Agosto de 2012. Cabello corto. Modernos lentes, como los que usa ‘Pitbull’. Varios kilos de más. Jeans. Saco. Camisa sin corbata. Zapatos color hueso. Mohamed está parado a un costado de la cancha.
“Vamos bien, pero falta mucho”, dice Mohamed a la TV. Luego, los comentaristas discuten si el ‘Turco’ es buen estratega o sólo un buen ‘motivador’.
Antonio, técnico desde 2003, subió al Huracán a la primera división de Argentina. En 2010 se coronó con el Independiente en la Copa Sudamericana.
“¡‘Turcooooo, turcooooo…!’”, le gritan en el estadio de los Xolos, en Tijuana, ciudad fronteriza con California, Estados Unidos, donde la pobreza y violencia eran únicos referente de la localidad. En los meses recientes, el equipo de fútbol gana los espacios.
Hace mucho Mohamed no va a Neza, pero en Tijuana puede sentir algo parecido: Afición entregada, estadio lleno, desigualdad social. El panorama es similar: fans que lo ovacionan y si alza la vista, puede ver que las casas se pierden entre los cerros, en algunos lugares las calles se enredan entre barrancas…
…o el tráfico interminable rumbo a San Diego, California, en los cruces fronterizos de Otay o San Ysidro.
“Esto es de los muchachos, pero falta mucho”, dice el ‘Turco’ con tono serio. Vive su pose de estratega, por fin con buen saldo en México, tras un paso de poco brillo en Zacatepec, Veracruz (segunda división), Morelia, Querétaro y Jaguares.
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