DINHO, EL EXCLUIDO
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?
¿Realmente Ronaldinho no merecía estar en la selección?

Por Samuel Navas / @sam_navas
Para FOX Deportes
Boca Juniors disputa la final de la Copa Libertadores contra Corinthians. Por enésima ocasión el cuadro de Buenos Aires está en la contienda por un trofeo internacional, mucha trayectoria en su historial. Parece un misterio la forma en que Boca Juniors logra por nombre, remontar en situaciones adversas y llegar a estas instancias.
Pasado el primer episodio, que terminó en empate de un gol, hay un factor que se debe destacar, o probablemente tendría que decir denotar. El número 10 de los boquenses, el referente en el armado y la construcción de ataque, no carburó. Juan Román Riquelme, en una de sus más opacas presentaciones, pasó con más pena que gloria.
El juego fue controlado todo el partido por Boca Juniors, su condición de local lo obligaba a entregar al máximo su esfuerzo. El capitán, sin embargo, estuvo perdido en su posición dentro del cuadro táctico de Boca.
Su mirada estuvo como desesperada en pasajes del partido, puede ser parte de su semiótica y micro gestos que nadie puede disimular al estar en una situación de tensión. Se le vio lento en algunos regates, abriendo la cancha a los costados, no solo como parte de la estrategia sino que también por el férreo marcaje de los visitantes.
Tres oportunidades falladas frente al marco, pero el mejor de los boquenses se daba el aire también de hacerle caras a Mouche por fallar una oportunidad clara frente a Cassio. Riquelme no estuvo en el campo con la serenidad balanceada. La serenidad para ir al frente con la pelota dominada y la serenidad para ejecutar un disparo que pudiera terminar en el fondo del marco de Corinthians.
Se ganó una amarilla, probablemente injusta, solo por ser el capitán del equipo. Eso después de que Roncaglia fuera perdonado por el árbitro que no tuvo carácter pero sí tuvo memoria para acordarse de que el infractor ya tenía cartón preventivo, ¿resultado? Amarilla para el capitán.
Al 85 perdió la pelota en salida y Corinthians se fue con velocidad contra el marco de Boca, Romarinho marcó el gol de la igualdad, por un error de la estrella local. Probablemente ya fue perdonado por ser el responsable de la caída del marco de Boca, es una estrella para los hinchas y el perdón es garantizado.
Riquelme tendrá que recuperarse físicamente para encarar la final de vuelta, ser el hombre que maneje los tiempos y esperemos por el bien del fútbol, la estrella de la final de vuelta. ¡Qué gane el mejor!
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